El Atlas de Riesgo NO es un Altas de Riesgo

 

 

 

 

El vínculo dado por el Gobierno de la Ciudad de México como Atlas de Riesgo, no es tal. Lo que proporciona es una colección de capas o mapas con información de diferentes áreas, pero no lo vincula con otras capas de personas, bienes, infraestructura y medio ambiente, por lo que no pueden inferirse los riesgos.

Demos un ejemplo de cómo se estiman los riesgos a partir de un Atlas de Riesgo. Si entramos a la página del Atlas de Riesgo de la CDMX que se acaba de hacer pública hay una opción que dice zonificación sísmica. Este mapa por sí solo no nos dice mucho porque no estamos asociando la condición del subsuelo con lo que se encuentra en la superficie. Sin embargo, si existiera además un mapa con la información de catastro indicando los usos de suelo y las construcciones que se pudiera superponer, podríamos cruzar la información y ver dónde están en una zona de alta sismicidad los edificios (su antigüedad), casas, escuelas, gasolineras y hospitales, entre otras cosas.

Esto nos permitiría entender si los usos de suelo son los correctos, qué elementos vulnerables hay, qué vías de emergencia pueden usarse, cuáles son las escuelas en caso de algún evento, dónde están y cuál es su aforo. Así, sabiendo dónde están las personas, infraestructura y bienes y relacionándolos con posibles vulnerabilidades como sismos e inundaciones, se estima el riesgo que corren y se elaboran políticas púbicas y protocolos de emergencia. De ahí deben partir leyes como los Programas de Desarrollo Urbano.

La información presentada son mapas que ya existían, en algunos lo que han hecho es colocar puntos de información como los sitios de derrumbes en el terremoto reciente. Sin embargo, inclusive esta información que pusieron en la capa adicional del sismo de 2017 es deficiente ya que no contiene datos necesarios e importantes como la fecha de construcción, de remodelación, número de víctimas, etc. Si existiera este tipo de información podría iniciarse una investigación tanto para efectos de estudiar el comportamiento de las construcciones en un tipo específico de subsuelo, como para deslindar responsabilidades en casos claros de irregularidades.

El Atlas de Riesgo presentado por el Gobierno de la Ciudad de México es algo que con la disponibilidad de fuentes de información y tecnología que existen hoy se puede armar en unos cuantos días. No es una herramienta útil para efectos de manejo de riesgos en cuanto a política pública y protocolos de emergencia al no vincular las capas con información central como población, bienes e infraestructura y de ninguna manera es producto de una inversión de alrededor de 100 millones.

www.atlas.cdmx.gob.mx/

 

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